Breve historia de los Caporales (por Beatriz Rossells en "Los caporales: bailarines de la postmodernidad andina").
En medio de la gran variedad de músicas y danzas existentes en Bolivia, se encuentra la danza de los caporales. Me ocuparé de la evolución y significado actual de ésta danza que en los últimos años se ha constituido en la más representativa a escala oficial y una de las más populares en las ciudades del país.
Los caporales eran capataces de los esclavos negros en las zonas cálidas de Bolivia, especialmente en Los Yungas de La Paz. Los descendientes conforman la minoritaria etnia negra que habita en dos pequeñas poblaciones rurales de ese departamento. Esta etnia reivindica su patrimonio cultural en el cual la danza de la Saya que tiene sus propios músicos, trajes, ritmos y movimientos. En cambio, la danza de los caporales es una recreación mestiza y urbana de la década de 1970 en la ciudad de La Paz, nacida al calor de las entradas del Gran Poder en las que participan decenas de fraternidades, miles de bailarines.
La danza de los caporales está basada en ritmos de la saya, específicamente del tundiqui, pero se ha transformado con el añadido de músicas aymaras, mestizas y aún elementos musicales foráneos de moda. La vestimenta llamativa, colorida y sensual adorna a los hombres de cuerpos musculosos y agresivos con una suerte de hombreras abollonadas y de vistos futuristas que se estrechan en los brazos y que así recuerdan a los conquistadores. Estos trajes están bordados de lentejuelas y son de colores brillantes. También llevan botas altas de colores y látigo en mano. Las muchachas de trajes igualmente coloridos y llamativos, polleras cortas, blusas escotadas y tacones altos, son unas cholas (mestizas), sofisticadas y coquetas. |